Anoche, de repente me descubrí entera,
alcé la mirada sobre sus hombros
y sentí en mi alma el fuego del deseo.
Su sangre se mezclaba con la mía creando nueva vida.
alcé la mirada sobre sus hombros
y sentí en mi alma el fuego del deseo.
Su sangre se mezclaba con la mía creando nueva vida.
Vida entre mis piernas que se habrían en flor;
la flor que sus deseos ansiaban y poseían.
Resbalando en la aurora mi cuerpo se acoplaba
cabalgando en estrellas que brillaban en sus ojos.
la flor que sus deseos ansiaban y poseían.
Resbalando en la aurora mi cuerpo se acoplaba
cabalgando en estrellas que brillaban en sus ojos.
Anoche aprendí a ser mujer en sus brazos
Y el calor de su cuerpo cubría mis rubores.
Anoche aprendí que el amor se vive en mil instantes
y al fin comprendí el mensaje de un mundo diferente.
Y el calor de su cuerpo cubría mis rubores.
Anoche aprendí que el amor se vive en mil instantes
y al fin comprendí el mensaje de un mundo diferente.
Anoche lo descubrí y ya estoy perdida en mil preguntas
¿Cómo pude vivir hasta ahora sin el momento último?
Ese momento que nubla los sentidos y ciega contenciones
No reprimir instintos no te hace más grande
No te complementa pero sí hace el reencuentro con tu esencia.
¿Cómo pude vivir hasta ahora sin el momento último?
Ese momento que nubla los sentidos y ciega contenciones
No reprimir instintos no te hace más grande
No te complementa pero sí hace el reencuentro con tu esencia.


1 comentario:
Unos versos de una profundidad..unica..lo que expresas es carne viva siempre..no habrá motivo de olvido. Hasta tiene un final aleccionador y de una importancia intrínsica..
Me gusta mucho tu poesia..pero mucho..
Otro abrazo desde el sur
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