viernes

ANOCHE




Anoche, de repente me descubrí entera,
alcé la mirada sobre sus hombros
y sentí en mi alma el fuego del deseo.
Su sangre se mezclaba con la mía creando nueva vida.

Vida entre mis piernas que se habrían en flor;
la flor que sus deseos ansiaban y poseían.
Resbalando en la aurora mi cuerpo se acoplaba
cabalgando en estrellas que brillaban en sus ojos.

Anoche aprendí a ser mujer en sus brazos
Y el calor de su cuerpo cubría mis rubores.
Anoche aprendí que el amor se vive en mil instantes
y al fin comprendí el mensaje de un mundo diferente.

Anoche lo descubrí y ya estoy perdida en mil preguntas
¿Cómo pude vivir hasta ahora sin el momento último?
Ese momento que nubla los sentidos y ciega contenciones
No reprimir instintos no te hace más grande
No te complementa pero sí hace el reencuentro con tu esencia.



1 comentario:

Prudencio Hernández Jr. dijo...

Unos versos de una profundidad..unica..lo que expresas es carne viva siempre..no habrá motivo de olvido. Hasta tiene un final aleccionador y de una importancia intrínsica..
Me gusta mucho tu poesia..pero mucho..
Otro abrazo desde el sur